Si te apetece cambiar la costa por la montaña durante un día, desde Estepona llegas a Ronda en poco más de una hora. El trayecto ya es parte del plan: desde San Pedro de Alcántara la carretera sube serpenteando por la Serranía de Ronda, con vistas cada vez más amplias. Arriba te espera uno de los pueblos más impresionantes de Andalucía.

Una ciudad al borde del Tajo
Ronda se asienta sobre una meseta de roca que el río Guadalevín ha partido en dos. El Tajo tiene casi cien metros de profundidad y las casas blancas se asoman justo al borde. Esa estampa hace única a Ronda: a un lado la ciudad, al otro una caída vertical hacia un valle verde de campos y olivos, con las montañas al fondo.

El Puente Nuevo
La imagen más conocida de Ronda es el Puente Nuevo, que une la ciudad antigua con la nueva. Se construyó entre 1759 y 1793 y mide 98 metros de altura. La cámara sobre el arco central fue en su día una prisión; hoy alberga una pequeña exposición sobre su construcción. Para la mejor foto, baja por el camino que sale de la plaza de María Auxiliadora: unos veinte minutos de bajada y algo más de subida, porque es empinado.

La ciudad antigua: La Ciudad
Al cruzar el puente llegas a La Ciudad, la parte más antigua de Ronda, con callejuelas de época andalusí. Allí están los Baños Árabes, del siglo XIII y de los mejor conservados de España. En los jardines de la Casa del Rey Moro, una escalera excavada en la roca baja hasta el río. Y abajo, en el valle, siguen en pie dos puentes más antiguos: el Puente Viejo y el Puente Árabe.

La plaza de toros y el centro
En el lado nuevo del puente está la Plaza de Toros de la Real Maestranza, de 1785 y una de las más antiguas de España. Aunque no te interesen los toros, el edificio merece la visita, y su museo cuenta cómo Ronda marcó el toreo moderno. El escritor Ernest Hemingway y el cineasta Orson Welles quedaron prendados de la ciudad.

Desde la plaza de toros entras directamente en la calle La Bola, la calle comercial peatonal bajo toldos blancos. Al final está la plaza del Socorro, con su iglesia y sus terrazas: un buen sitio para un café o para comer. Prueba un vino de la Serranía de Ronda, donde cada año se elaboran vinos mejores.


Nuestro consejo: Disfruta de una comida deliciosa con una sangría en la Taberna El Almacén.

Naturaleza alrededor de Ronda
Ronda está entre dos espacios naturales excepcionales. Al este, la Sierra de las Nieves, parque nacional desde 2021 y Reserva de la Biosfera de la UNESCO. Al oeste, la Sierra de Grazalema, también Reserva de la Biosfera. Desde los miradores del Tajo se ven sus montañas en el horizonte.

Setenil de las Bodegas: vivir bajo la roca
A veinte minutos al norte está Setenil de las Bodegas, y merece la pena sumarlo al día. Es uno de los pueblos blancos más singulares de Andalucía: sus casas no se construyeron sobre la roca, sino debajo de ella. En la calle Cuevas de la Sombra caminas literalmente bajo una pared de roca que sobresale, y en la soleada Cuevas del Sol hay terrazas con tapas. Aparca a la entrada del pueblo, porque las calles son estrechas y empinadas.
Información práctica
- En coche: de Estepona a Ronda hay poco más de una hora por San Pedro de Alcántara y la A-397. De Ronda a Setenil, unos veinte minutos.
- Aparcar: en el centro de Ronda hay aparcamientos subterráneos, entre ellos el de la plaza del Socorro.
- Cuándo ir: la primavera y el otoño son ideales. En verano hace calor a mediodía, así que sal temprano y lleva agua. Ronda está a más de 700 metros de altitud y en invierno hace más fresco que en la costa: lleva chaqueta.
- Tiempo: Ronda llena fácilmente media jornada y Setenil un par de horas. Juntos, un día completo.
Al final del día vuelves a la costa, a tiempo para ver la puesta de sol desde la terraza.

